la emoción de Gray

Para tu cerebro, no tienes objetivos, sino ideas. Pero las ideas no son fuente de emoción positiva. Necesitas un objetivo que tu cerebro pueda identificar como tal.

MOTIVACIÓN

gesma.67

5/17/20223 min read

La emoción de Gray

Hoy quiero compartir contigo la teoría de la emoción de Gray, cuya idea central es la siguiente: la mayoría de tus emociones se experimentan en relación con una meta.
Cuando tienes evidencia de que estás avanzando hacia una meta, produces emociones positivas; pero cuando tienes evidencia de que no estás avanzando hacia una meta, produces emociones negativas.
La clave, por lo tanto, está en el progreso.
Y el progreso se define de la siguiente forma: saber que estás en el buen camino.
Aquí te voy a compartir un método para marcarnos objetivos que se conviertan en fuente de emoción positiva, así que allá vamos.
El problema está en tu cerebro.
Cuando piensas en un objetivo, sueles decir algo así: “quiero bajar de peso, dejar de fumar, ganar más dinero…
”El problema es que eso no es un objetivo.
Cuando dices “quiero bajar de peso”, tu cerebro no sabe qué significa eso.
No sabe cuánta cantidad.
¿Quieres perder un gramo, 1 kilo, 10 kilos?
Tampoco sabe en cuánto tiempo.
¿Quieres perder un gramo en los próximos 24 meses?
Para tu cerebro, no tienes objetivos, sino ideas.
Pero las ideas no son fuente de emoción positiva.
Necesitas un objetivo que tu cerebro pueda identificar como tal.
Paso 1: Especifica el objetivo
Específica.“Quiero perder 5 kilos en los próximos 3 meses.”
“Quiero que dentro de 12 meses mis ingresos se hayan duplicado".
Aquí has tomado aquella idea genérica que no servía para nada y la has especificado de 2 formas:
Has definido la cantidad (cuantificación)
Has definido el tiempo (temporización)
Ya tienes un objetivo.
Paso 2: Especifica el hábito
Ahora que ya tienes un objetivo, necesitas indicarle a tu cerebro qué debe hacer para lograrlo. Qué camino debe recorrer.
Si la fuente de emoción positiva es saber que estás en el camino correcto, definamos el camino.
Y ese camino es, siempre, un hábito.
Los hábitos son pequeñas acciones que repetimos a diario.
Y estas acciones son pequeños pasos adelante.
Cada vez que hagas lo que dijiste que harías, tu cerebro sentirá que estás progresando y, por lo tanto, te permitirá sentir emociones positivas.
Así que haremos lo mismo que en el paso 1.
Escogeremos un hábito que nos ayuda a lograr lo que nos hemos propuesto, y lo especificaremos en términos de cantidad y tiempo.
Por ejemplo: “Voy a ir al gimnasio 4 veces por semana.”
“Voy a consumir una dieta diaria de 1800 calorías.”
“Voy a meditar todos los días 10 minutos justo antes de acostarme.”
“Voy a apuntarme a tal curso y dedicarle una hora todos los días, de 7 a 8 de la tarde.
”Paso 3: Únelo todo.
Ahora que ya has especificado el objetivo y el hábito, lo unes todo en una misma frase.
“Voy a bajar 5 kilos en los próximos 3 meses, y para ello voy a ir al gimnasio los lunes, martes, miércoles y jueves a las 7 de la mañana.”
“Voy a generar 10.000 dólares extra en los próximos 12 meses, y para ello voy a apuntarme a un curso y practicar todos los días de 8 a 9 de la noche.
”Y esto es todo.
Ahora, a trabajar.
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